Falsas Apariencias II (Mezclas de comida indigestas)

¿Estás seguro de que sabes combinar bien los alimentos cuando preparas tus platillos? ¿Es sano comer pasta con tomates y queso? ¿Y qué dicen los expertos al respecto? Te esfuerzas por elegir, ya no solo productos alimenticios sabrosos, sino aquellos que sean buenos para tu salud. Después de todo, nuestra vida depende de ello. Y lo que es peor, los beneficios de algunas mezclas altamente saludables se pueden minimizar si no se sabe cómo combinar de forma correcta los ingredientes.

Hoy te cuento 8 mezclas de alimentos que no te recomiendo que formen parte de tu dieta, que son muy indigestas. Léelas y recuerda que la regla más importante es siempre comer con placer. Te aviso que es un post con «palabros» como oxalatos, carotenoides, licopeno, etc… Inevitablemente son palabros de amigos endocrinos y nutricionistas que no me han dejado traducir

Chocolate caliente + leche

En la composición del chocolate caliente encontramos una cantidad considerable de ácido oxálico que bloquea la absorción de calcio. Además, en combinación con este, este ácido promueve la formación de sales de oxalato, cuyo exceso perjudica los riñones. Por supuesto, no te pasará nada por tomar una taza de chocolate a la semana, pero no deberías abusar de esta bebida, especialmente si sufres tendencia a cálculos o problemas en las vías urinarias.

Mi consejo: Las grasas aumentan la absorción de oxalatos, por lo que si eres propenso a la urolitiasis, prepara el chocolate con leche descremada.

Ensalada de verduras + aderezo de limón o vinagre

Muchas vitaminas, así como otros nutrientes (por ejemplo, carotenoides), que se encuentran en los vegetales y hortalizas, requieren de grasas para una buena metabolización. Por lo tanto, al complementar la ensalada solo con el aderezo de limón o vinagre, nos privamos de la mayor parte de los nutrientes saludables.

Mi consejo: Para aquellos a los que no os gusta el aceite de oliva (aunque es un almacén de grasas poliinsaturadas que nos brinda belleza y juventud), se deben añadir a la ensalada otros alimentos ricos en grasa. Por ejemplo, aguacate, un puñado de nueces o aceitunas.

Pasta con queso + tomates

El proceso digestivo de los hidratos de carbono amiláceos contenidos en la pasta comienza en la boca, bajo la acción de la enzima ptialina, que está presente en la saliva. Los tomates también contienen ácidos (málico, oxálico, cítrico), incluso una pequeña cantidad de los cuales destruye esta enzima, lo que ralentiza la digestión del almidón. La situación se ve agravada por la proteína presente en el queso.

Consejo: Es más recomendable complementar la pasta con verduras frescas no ácidas o al horno, así como hortalizas de hoja verde (albahaca, por ejemplo).


Huevos + bacon

La versión clásica y favorita de muchos de comer huevos con bacon contiene una gran cantidad de proteína animal, que, desde el punto de vista científico, causa más daño que beneficio. La absorción de tales ingredientes supone un gran esfuerzo para el cuerpo, por lo tanto, después de habernos mimado con este platillo en el desayuno, nos privamos de la energía que es tan necesaria para nosotros durante la mañana.

Mi consejo: reemplaza el tocino por tomates. El antioxidante selenio, presente en los huevos, se asimila mejor en un entorno ácido, que proporcionarán los tomates. Y el licopeno en la composición de estos últimos, tendrá un mejor efecto en tu cuerpo al combinarlo con la vitamina E de la yema.

Salvado + leche

El ácido fítico que se encuentra en el salvado se une con el calcio y el magnesio de la leche y forma compuestos insolubles, lo que hace que estos minerales sean inaccesibles para el cuerpo. En cantidades más pequeñas, también se puede encontrar este ácido en los granos de trigo y copos de avena. Por lo tanto, no se recomienda combinar con frecuencia estos productos con leche. Además, cabe recordar que se recomienda tomar la leche sola, al pasar una hora y media tras la última comida.

Mi consejo: Antes de consumirlo, cuece el salvado, ya que este tratamiento térmico destruye el ácido fítico.


Copos de avena + zumo de naranja

La avena, combinada con el jugo de naranja, especialmente por la mañana, no te aportará esa ansiada carga de vivacidad, más bien, aportará la sensación de incomodidad y pesadez a tu estómago. Esto sucede porque, bajo la acción de los ácidos propios del jugo de naranja, la actividad de la enzima que descompone los hidratos de carbono desciende de manera brusca. Por este mismo motivo, tampoco se recomienda comer cereales junto a otras frutas o bayas ácidas.

Mi consejo: Ya sea de naranja, o bien de frutas o bayas, el zumo es mejor tomarlo una hora después de comer.

Pizza + refresco con gas

La combinación de hidratos de carbono, proteínas y almidones toma del cuerpo mucha energía para su digestión. El azúcar del refresco disminuye la actividad del estómago, lo que provoca una sensación de pesadez tras comer, así como una hinchazón en la barriga. Además, el azúcar, debido a un estómago lleno de alimentos, no puede llegar al intestino, donde se descompone en glucosa. La combinación de estos factores, si se abusa de la misma, puede causar problemas con el estómago.

Mi consejo: Cualquier alimento con alto contenido de azúcar es mejor consumirlo tras pasar una hora o una hora y media después de comer.


Pan blanco ( de molde) + mermelada

La harina de trigo refinada en combinación con el dulce es una porción doble de hidratos de carbono rápidos, que provocan un salto brusco de azúcar. Durante muy poco tiempo proporcionará una carga de energía, pero luego generará una disminución de la misma y una caída en el estado de ánimo. Otro argumento en contra de esta combinación es la fermentación que se produce en los intestinos, que provocará la unión de la masa de levadura con el azúcar. En particular, no se recomienda comer pan de trigo refinado con mermelada con el estómago vacío o al pasar más de dos horas después de comer.

Mi consejo: reemplaza el pan blanco por el integral, lo ideal sería que no contuviese levadura. Será aún mejor si en lugar de mermelada optas por untar miel en el pan, ya que no causa esa fermentación y, por lo general, es un producto más saludable.
Varias reglas para una alimentación saludable
Por supuesto, vivir bajo reglas estrictas puede ser demasiado aburrido. Y no siempre es posible seguirlas. Pero a veces, de todos modos, es necesario adherirse a algunas recomendaciones porque nuestro cuerpo nos lo agradecerá.

Perdona el rollo, es por tu bien 😉 ….

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.