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Hay tantos tipos de potaje, como cocineros los preparan…. hay quien prefiere tomar los garbanzos con bacalao sin espinacas y también hay quien prescinde del bacalao y prepara el potaje solo con espinacas o con acelgas…. Tú prepáralo a tu gusto, yo, como siempre te aporto mis ideas, que no son ni mejores ni peores que las tuyas, sino diferentes….

Ingredientes: 

300 gr de garbanzos

300 gramos de bacalao salado/ desalado (es mucho mas sabroso)

300 gramos de espinacas frescas

400 gr de tomate

500 gr de cebolla

150 gr de zanahoria

1 cabeza de ajo más 2 dientes de ajo

60 ml de aceite de oliva

Una chispa de pimentón dulce

Una chispa de comino molido

3 clavos de olor (esto es una especia)

2 hojas de laurel

sal (recuerda que el bacalao aportará lo suyo, mesura!!)

Preparación:

Lo primero es poner los garbanzos en remojo la noche antes (deben estar entre 10-12 horas en remojo) para que se pongan gordos y un poco más blandos.

Ten en cuenta que los garbanzos doblan aproximadamente su peso tras este remojo, así que si en vez de garbanzos secos empiezas las receta con garbanzos remojados necesitarás el doble de la cantidad marcada (en este caso serían unos 600 gr de garbanzos remojados).

Cuando estén los garbanzos remojados puedes empezar la receta.

Escurre los garbanzos y ponlos en una olla con un litro de agua.

Pela la cebolla y clávale los clavos de olor.

Pela la zanahoria y quítale la piel externa a la cabeza de ajos.

Pon en la olla junto a los garbanzos la cebolla con los clavos, la zanahoria, 1 hoja de laurel y la cabeza de ajo.

Pon a fuego medio-alto.

Mientras se van cociendo los garbanzos, prepara el sofrito de nuestro potaje de vigilia.

Pela la otra cebolla y pícala bien fina.

Pela los 2 dientes de ajo y pícalos finamente.

Coge una sartén grande (después añade las espinacas así que no nos vale una sartén pequeña) y pon el aceite a calentar a fuego medio.

Añade a la sartén 1 hoja de laurel y la cebolla.

Cuando la cebolla esté transparente añade el ajo.

Mientras se sofríen ajo y cebolla tenemos que pelar los tomates y quitarles las semillas.

Luego pica los tomates muy, muy finamente.

Cuando ajo y cebolla estén listos añadiremos el pimentón y el tomate a la sartén y sofríe durante unos 10-15 minutos hasta que el tomate pierda el sabor a crudo.

A continuación añade las espinacas a la sartén (si no te caben todas a la vez mejor añade la mitad, deja que bajen de volumen y añade el resto).

Saltea durante un par de minutos y reserva todo.

Ahora toca esperar que los garbanzos estén tiernos.

Vigila que no se queden sin agua.

Los garbanzos deben estar siempre cubiertos por un poquito de agua.

Cuando los garbanzos estén tiernos retira las verduras (cebolla, zanahoria y cabeza de ajo) escurre el agua (hay que reservar el agua por si nos hace falta más adelante).

Añade a los garbanzos el sofrito que hemos preparado (cebolla, ajo, tomate y espinacas).

Remueve bien y si queda muy espeso añade un poco del agua de las cocción de los garbanzos que tienes reservada.

Pon al fuego y añade el comino y el bacalao desalado desmigado o cortado en trozos del tamaño que más te guste.

Mezcla con cuidado (mejor hacer un movimiento de vaivén con la olla) para que no se desmorone el bacalao.

Deja al fuego unos minutos hasta que el bacalao esté cocinado (se cocina muy pronto).

Es el momento de probar de sal, ten en cuenta que el bacalao aporta una buena cantidad de sal.

Si es necesario ajusta añadiendo un poco más de sal y listo.

Disfrútalo….